*** FUE HISTORIA - BARCELONA 92: EL ANGOLAZO, EL DREAM TEAM Y EL ÚLTIMO GRAN BAILE DE OSCAR ***

 Barcelona. Verano de 1992.

El mundo estaba mirando.

Y el baloncesto estaba a punto de cambiar para siempre.

En unos mismos Juegos Olímpicos coincidieron Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird, Dražen Petrović, Arvydas Sabonis y Oscar Schmidt.

Y también una selección española que jugaba en casa y que acabaría viviendo uno de los torneos más difíciles de su historia.

Pero empecemos por el golpe.

🇪🇸 EL ANGOLAZO

España había comenzado perdiendo contra Alemania, pero después consiguió una victoria importantísima ante Brasil: 101-100.

Parecía que el camino podía enderezarse.

No fue así.

Llegó Croacia.

Derrota por 88-79.

Y entonces, el partido que nadie esperaba.

España 63 — Angola 83.

Angola, debutante olímpica, derrotaba a España por 20 puntos.

Jean-Jacques Conceição lideró a los africanos con 22 puntos.

Aquel partido quedó bautizado para siempre como el “Angolazo”, uno de los episodios más dolorosos recordados por el baloncesto español.

España terminaría los Juegos en novena posición.

Y todavía quedaba el partido que todo el mundo quería ver.

🇺🇸 EL DREAM TEAM

Porque después de Angola apareció Estados Unidos.

No era simplemente Estados Unidos.

Era Jordan, Magic, Bird, Barkley, Malone, Ewing, Robinson, Pippen, Stockton, Drexler, Mullin y Laettner.

El Dream Team.

España aguantó como pudo, pero terminó cayendo 122-81.

Aquella selección estadounidense no solo ganó el oro. Se convirtió en uno de los grandes fenómenos deportivos de los Juegos de Barcelona.

Mientras España sufría su propio drama, el resto del mundo estaba asistiendo al nacimiento de una nueva era.

🇧🇷 Y EN MEDIO DE TODO ESTO… OSCAR

Y aquí aparece nuestro viejo conocido.

Oscar Schmidt.

El hombre que nunca jugó en la NBA, pero que podía mirar a los ojos a cualquiera.

En Barcelona ya no era aquel joven que había destrozado a España cuatro años antes.

En Seúl 1988 había firmado 55 puntos contra España, una de las actuaciones individuales más extraordinarias de la historia olímpica.

Pero en Barcelona volvió a hacerlo.

España derrotó a Brasil por 101-100 y Oscar terminó los Juegos como máximo anotador del torneo, con 24,8 puntos por partido y 198 puntos totales.

Y todo aquello mientras jugaba en el mismo torneo que el Dream Team.

Jordan tenía a todo el planeta mirando.

Oscar tenía una camiseta verde y amarilla.

Y seguía metiendo canastas.

🏀 EL MUNDO HABÍA CAMBIADO

Barcelona 92 fue mucho más que un torneo olímpico.

Fue una fotografía de un cambio de época.

El baloncesto profesional estadounidense acababa de abrir una puerta que durante años había estado prácticamente cerrada.

Las estrellas de la NBA estaban ahora en los Juegos.

Los jugadores europeos comenzaban a demostrar que podían competir al máximo nivel.

Croacia, liderada por Dražen Petrović, llegó hasta la final.

Lituania consiguió el bronce.

Brasil terminó quinta.

España, novena.

Angola, décima.

Y Estados Unidos se marchó con el oro y una colección de imágenes que acabarían formando parte de la historia del deporte.

Pero quizá lo más bonito de esta historia sea esto:

Oscar Schmidt no necesitó jugar en la NBA para pertenecer a aquella generación.

Estuvo allí.

Jugó contra ellos.

Anotó más que todos en el torneo.

Y dejó otra página de aquella carrera imposible que terminaría con 49.737 puntos entre clubes y selección.

Barcelona 92 tuvo al Dream Team.

Tuvo a Jordan.

Tuvo a Dražen.

Tuvo a Sabonis.

Tuvo al Angolazo.

Y tuvo a un brasileño de camiseta número 14 que, una vez más, se negó a ser simplemente un espectador de la historia.

Fue Historia.

Barcelona 92.

El verano en que el baloncesto cambió de era.