*** El joven Magic Johnson era algo extraordinario ***


No es que Magic Johnson surgiera de la nada. En su último año de instituto, Johnson, junto con Albert King, que eligió Maryland, y Gene Banks, que optó por Duke, era uno de los tres mejores jugadores, al menos según la revista anual de baloncesto de Street & Smith.  

Johnson eligió la Universidad Estatal de Michigan y, en su segundo año, se consolidó como un jugador excepcional. Con 2,06 metros de estatura, Johnson jugaba de base, lo cual fue una decisión revolucionaria. Pocos jugadores de esa altura eran capaces de jugar en esa posición, y mucho menos tan bien como lo hacía Johnson. 
Y si bien lo hizo, y lo hizo con estilo siendo estudiante de primer año, Johnson aún no era el jugador en el que se convertiría. 

Johnson llevó a Michigan State a los cuartos de final en 1978, solo para caer ante Kentucky, eventual campeón nacional, por 52-49 (Kentucky luego vencería a Banks y Duke en el partido por el campeonato nacional, 92-88).

En 1979, siendo estudiante de segundo año, se convirtió en una figura emblemática en el partido final del campeonato de 1979 contra Larry Bird y la Universidad Estatal de Indiana, cuando los Spartans ganaron su primer título, 87-75.

Hubo muchos grandes jugadores antes de Johnson, y muchos después, pero consideremos lo siguiente: ha habido jugadores similares a Michael Jordan, siendo Kobe Bryant el mejor. Hay jugadores que han sido comparados con Larry Bird. Luka Doncic es un buen ejemplo.

Quizás su mayor victoria llegó en su temporada de novato, en el sexto partido de las Finales de la NBA. Kareem Abdul-Jabbar no pudo jugar, así que Johnson, el base, ocupó el puesto de pívot. Terminó con 42 puntos, 15 rebotes y 7 asistencias.

Es prácticamente imposible comparar a Johnson con nadie. Es absolutamente único en la historia del baloncesto. Quizás el único jugador que pueda rivalizar con su singularidad sea Muggsy Bogues, de 1,60 m.



El joven Magic Johnson era algo extraordinario, según se cuenta. Es cierto o hay mucho de marketing...

Sí: hay algo de leyenda y marketing alrededor de Magic Johnson, pero en su caso la leyenda está extraordinariamente respaldada por los hechos.

Lo fascinante es que no estamos hablando simplemente de que fuera un joven con mucho talento. Con 19-20 años ya estaba haciendo cosas que no eran normales ni siquiera para una futura superestrella.

El Magic joven era realmente excepcional

En el instituto ya había señales muy fuertes. Con 15 años hizo un partido de 36 puntos, 16 rebotes y 16 asistencias, y de ahí salió precisamente el apodo de “Magic”. Como senior llevó a Everett a un 27-1 y al campeonato estatal, con 28,8 puntos y 16,8 rebotes por partido.

Pero lo verdaderamente interesante llega en Michigan State.

Como freshman, con apenas 18 años, promedió:

17,0 puntos · 7,9 rebotes · 7,4 asistencias

Y al año siguiente llevó a Michigan State al campeonato universitario de 1979, derrotando en la final a Indiana State de Larry Bird.

Ahí empieza a desaparecer la posibilidad de que todo fuera simplemente publicidad.


Y entonces llega la NBA...

Los Lakers lo seleccionan número 1 del draft de 1979.

Y con 20 años ocurre algo extraordinario: en su temporada rookie promedia 18 puntos, 7,7 rebotes y 7,3 asistencias.

Pero las estadísticas todavía no cuentan lo mejor.

En las Finales de 1980, Kareem Abdul-Jabbar se lesiona y no puede disputar el sexto partido.

Magic, un rookie de 20 años, pasa a jugar de pívot.

Y hace:

42 puntos
15 rebotes
7 asistencias

para ganar el campeonato.

Además, fue elegido MVP de las Finales.

Eso es una barbaridad.

Y hay un detalle que me parece especialmente revelador: no era simplemente un anotador extraordinario. Su característica diferencial era la capacidad para ver el juego antes que los demás. La NBA destaca precisamente su visión, sus pases en transición, los pases sin mirar, los alley-oops y su capacidad para decidir si tirar o pasar dependiendo de cómo reaccionaba la defensa.

Entonces, ¿qué parte es "marketing"?

El marketing probablemente agrandó la leyenda, especialmente porque Magic tenía una personalidad perfecta para convertirse en personaje: sonrisa, espectáculo, confianza, carisma y los Lakers.

Pero hay una diferencia fundamental:

no tuvieron que inventar al personaje.

El jugador extraordinario ya estaba ahí.

De hecho, creo que una manera muy buena de entenderlo es compararlo con lo que hablábamos antes de Tavares.

Tavares puede cambiar un partido simplemente por su presencia física.

Magic cambiaba un partido por su percepción del juego.

Y lo hacía con algo rarísimo para un jugador tan joven: parecía jugar medio segundo por delante de todos.

Por eso yo tendría bastante cuidado con frases del tipo "el mejor joven de la historia" —son imposibles de demostrar—, pero sí podemos afirmar algo mucho más concreto:

Magic no se convirtió en Magic después de llegar a la NBA. Ya era Magic antes de llegar a la NBA.

Y eso, viendo sus cifras universitarias, su campeonato de 1979 y sobre todo lo que hizo como rookie en las Finales, no es marketing. La publicidad llegó después porque había una historia extraordinaria que contar.