*** Michael Jordan, el fracaso, las lágrimas y el trabajo para ser leyenda ***

Su Majestad, antes de ser la leyenda que forjó en la NBA, tuvo un duro comienzo como jugador, quedando excluido en su escuela.

Michael Jordan es la leyenda y el GOAT del básquet. Sin embargo, como muchos sufrió reveces en su carrera, sobre todo en sus inicios. Sin ir más lejos, quedó afuera de su equipo en secundaria.

Pero también le sirvió para crecer. Y fue Deloris Jordan, su madre, la que lo hzo reaccionar:

 “Mi madre estaba trabajando, así que esperé a que llegara a casa y entonces se lo conté. Antes de que yo dijera nada, ella ya sabía que algo andaba mal, y le dije que me habían echado del equipo. Cuando le cuentas algo así a tu madre, las lágrimas vuelven a brotar y los dos lloran juntos” recordó MJ en 1991 con Chicago Tribune.






Pero el rechazo no fue una sola vez, sino que fue al tiempo también. Jordan llevaba meses intentando volver al equipo y quiso probarse para el torneo de distrito, y volvió a recibir un no. “El entrenador me dijo que no. Pero volví a preguntar, y me dijo que podía ir. Pero cuando llegamos al gimnasio del torneo, me dijo que no sabía si podía entrar. Me dijo que la única manera de entrar era cargando los uniformes de los jugadores”.

“Así que eso fue lo que hice. Entré al edificio llevando los uniformes de los jugadores que habían entrado al equipo” contó Jordan. Pero lo que más le dolió fue quiénes habían ido a verlo: “o que más me molestó fue que mis padres habían venido a ver el torneo, y cuando me vieron entrar cargando los uniformes, pensaron que me estaban dando la oportunidad de jugar eso fue lo que me dolió. Pensaban que me estaban dando una oportunidad. Pero yo solo estaba cargando la ropa de los demás”.

Pero recibió el apoyo de su madre:

 “Ambos lloramos, porque yo sabía que él quería competir de verdad con los demás. Le dije: 'Si de verdad lo quieres, tienes que esforzarte mucho durante el verano'. ¡Y lo hizo! Ese verano se centró por completo. Practicaba todo el día. Nunca soltó el balón” contó en The Last Dance. “Fue bueno porque me hizo saber lo que se siente al estar decepcionado. Y supe que no quería volver a sentir eso jamás”.