*** Randy Smith : ¿Y SI EL SOFÁ FUERA EL ENEMIGO? ***


Hoy hablamos constantemente de entrenamiento, recuperación, tecnología, nutrición, suplementos…

Pero Randy Smith parecía tener una filosofía mucho más sencilla:

moverse. 

Corría.

Saltaba.

Entrenaba.

Jugaba.

Y después volvía a jugar.

Mientras otros necesitaban parar, Randy Smith parecía funcionar al revés: cuanto más tiempo pasaba en movimiento, más peligroso se volvía.

No era el más grande.

No era el más fuerte.

No era el jugador con más fama.

Pero tenía algo que los demás no podían comprar:

una resistencia extraordinaria.

Y quizá por eso aquel apodo, Iron Man, encajaba tan bien.

Porque durante una década estuvo prácticamente siempre en pista.

820 partidos consecutivos.

Hoy un jugador puede tener a su disposición todo un equipo de especialistas para optimizar cada minuto de su recuperación.

Randy Smith tenía otra cosa.

Las piernas.

Y las utilizaba.

Quizá por eso aquella imagen del sofá sea tan potente:

Mientras nosotros nos sentamos a descansar…

Randy Smith probablemente habría salido a correr.

Y después de 976 partidos NBA, dos All-Star, un MVP del All-Star y más de 12.000 puntos con Buffalo/Los Angeles…

hay una conclusión que resulta casi divertida:

A lo mejor el sofá sí era el enemigo.

Y Randy Smith llevaba décadas ganándole.

FUE HISTORIA.


Predicando en el Desierto
Miguel A Soto