*** El baloncesto del caos ***
Aunque desde fuera pueda parecer un baloncesto desordenado, el caos puede ser intencionado. Se busca generar pérdidas, rebotes largos, transiciones, segundas opciones y situaciones de uno contra uno antes de que la defensa rival pueda organizarse.
Por ello, es un estilo que beneficia especialmente a jugadores con buenas piernas, potencia física, velocidad, capacidad de aceleración y resistencia, así como a aquellos que tienen buenos instintos para leer y aprovechar situaciones cambiantes.
En el baloncesto del caos, la ventaja no siempre procede de ejecutar una jugada perfectamente diseñada, sino de ser capaz de jugar mejor cuando la jugada deja de estar diseñada.
En categorías de formación puede aparecer con frecuencia cuando los equipos utilizan una presión defensiva muy agresiva, corren constantemente el contraataque, cargan el rebote ofensivo y convierten cada pérdida o rebote en una nueva transición. En el baloncesto de alto nivel, también puede utilizarse como recurso para sacar al rival de su estructura.
En resumen: el baloncesto del caos consiste en crear un partido de alta velocidad, alta actividad y baja estabilidad, donde la capacidad física, la reacción y la toma de decisiones en situaciones imprevistas tienen un peso enorme.
Y añadiría una idea importante a lo que señalas: el problema no es que haya caos, sino quién controla mejor ese caos. Un equipo técnicamente inferior puede intentar llevar el partido a ese terreno porque reduce el valor de los sistemas ofensivos y aumenta el de la energía, las piernas, el físico, la transición y la capacidad de improvisación.
En ese sentido, lo que comentas de España–Portugal y de algunos equipos de cantera encaja bastante bien con el concepto.